martes, 6 de marzo de 2012

El preceptista. El preceptista. El preceptista.


No falta en la obra de Faraelio una página dedicada a la teoría literaria. Es una muestra de su facilidad para conversar en verso, si bien tal aspecto de su obra es el más censurado por la crítica.

Las edades del estilo.

Hay en el escribir edades varias
que representan como espejos fieles
las épocas vitales ordinarias.

Pero a veces se cambian los papeles
y es perpetuo muchacho en el estilo
un gallo viejo; y viejos los noveles.

La inocencia de pluma hace al pupilo
escribir tal como habla, como piensa,
ensartando errorcillos hilo a hilo;

mas la misma inocencia lo compensa
todo; la redacción es niñez pura,
y su elocuencia para el padre, inmensa.

¡Ay, cuánto en esas flores de natura
chocan las estiradas correcciones
de aquel que mejorarlas se figura!

Maestros, no toquéis esos borrones,
que hay en su ingenuidad mejor perfume
que en vuestras más selectas oraciones,

y el que de sabio y de escritor presume
sabio será si aquel candor remeda
que al roce de los libros se consume.

Algo, a mi ver, de esa inocencia queda
en la Manuela que escribió un paisano,
que en su estilo, yo ignoro quien lo exceda.

Cuanto al adolescente, bien que ufano
de ser persona, es eco solamente,
y es el peor estilo el de su mano.

El poquito que sabe es suficiente
a impedirle que escriba como niño;
y el hombre no madura de repente.

No es su mayor pecado el desaliño
sino su falta de carácter propio;
gran vozarrón con fuerzas de lampiño.

En el estilo joven hay acopio
de fuego y de color, mas la sustancia
suele necesitar de microscopio,

para alcanzarla a ver. Hueca abundancia
de epítetos, y al par de exclamaciones;
y en los conceptos mucha petulancia.

Hierve entonces la sangre en los renglones,
mas falta el seso, falta la mesura,
y piden poda muchas oraciones.

Ítem, de cada frase en la clausura
se busca el sonsonete, y entre estilos
es Donoso Cortés la Cinosura.

Y si el mozo es de los que gastan Nilos
de tinta en escribir, práctica tánta
fija en su pluma inalterables filos;

y ay del que entonces extraviado planta
en amaneramiento, sea cual fuere;
pues luego a dura pena el vicio espanta.
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1 comentario:

  1. N. B.: No hemos dado con el sentido de la alusión al conservador español y a la constelación.

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